• Ethan López

Los 5 errores más comunes que cometen los productores musicales que están iniciando.


1. Sobrecargar

El impulso de la gran mayoría de los productores es exprimir y sobre-utilizar cada plug-in y pieza de tecnología adicional que cae en sus manos.


Todo producto, hoy en día, se comercializa como el mejor para algo… y su objetivo, cuando hablamos de un plugin o software musical, siempre será algo parecido a «cargar de forma inmediata una nueva energía y vida a su track».


Si bien es cierto que hay una gran cantidad de equipo y plugins que (cuando se utiliza correctamente) son indispensables, coger y usar todos estos en cada una de tus pistas no hará más que estropear el resultado final y encima estarás creando un montón de procesamiento que es demasiado complejo para manejar, ralentizará tu flujo de trabajo y acabará sobrecargando tu sistema y consumiendo recursos para otros plugins que igual si son necesarios. No utilices nunca ningún plugin si no tienes claro que es completamente necesario.


Puede resultar algo más difícil, pero en lugar de tratar de utilizar un millón de herramientas y plugins diferentes para lograr un determinado efecto, trata de convertirte en un experto en el uso de tan solo unos pocos de ellos: el dominio de un sintetizador y un compresor va a hacer mucho más para su flujo de trabajo que medio-entender y utilizar a lo loco las funciones de otros cientos de sintetizadores y compresores del mercado.


Además, querer utilizar cada plugin o sintetizador nuevo que aparezca hará que te sea muy difícil mantener el foco en lo que realmente es importante, la creación musical y la creatividad y perderás un tiempo precioso divagando en cosas como la instalación y diferentes pruebas, cuando podías estar haciendo música de verdad.


2. Buscar la perfección musical

Como nuevo productor seguramente pases horas o semanas trabajando en una pista, tratando de conseguir que el sonido de la canción que estás haciendo sea perfecto.


Pero nunca sonará perfecto. Simplemente porque no tienes la habilidad técnica y capacidad para hacer el track perfecto, quizá nadie lo tenga.


Si yo, como productor pudiera volver atrás en el tiempo, habría dirigido mi esfuerzo inicial a producir tantas pistas como me hubiera sido posible. Haciendo incluso 4 o 5 canciones a la semana. Esto va en contra de todo lo que siempre nos han dicho acerca del trabajo creativo, pero es cierto. Cantidad mejor que calidad en muchas ocasiones.


¿Por qué digo esto?


La repetición, la práctica y el hábito es lo que hará de verdad que evoluciones, puedes leer mil guías sobre cómo hacer una canción, que hasta que de verdad no te pongas manos a la obra, seguramente no vas a haber entendido y aprendido nada de verdad. Solo después de muchos tracks, aprenderás y llegarás a un nivel en el que empezarás a sonar como una auténtica profesional. Si te pasas meses en una pista, entonces estás sólo trabajando en diseño de sonido, arreglo, mezcla y composición, habrás aprendido una cantidad muy limitada de cosas. Por el contrario, si produces 20 canciones en unos pocos meses, a pesar de que seguramente no todas sonarán ten bien como quisieras, resulta que estarás aprendiendo de diseño de sonido, arreglo, mezcla y composición 20 veces más.


Por supuesto, llega una etapa donde calidad es mucho más importante, y pasar 2 horas en cada tema no es factible. El punto donde la calidad pasa a tener mayor importancia que la cantidad está en sus manos, es una decisión suya. 

En definitiva, como nuevo productor, vas a desarrollar una capacidad técnica y habilidad creativa con muchísima más rapidez si en tus comienzos te centras en la cantidad de pistas que produces en lugar de la calidad del sonido. Dicho esto, no estoy aconsejando hacer tracks que suenen mal a propósito. 


3. Más volumen no hace que todo sea mejor

Seguramente no haya nada más irritante en el mundo de la producción que después de muchísimas horas de trabajo, haber puesto todo tu amor en la mezclar de una pista, retocar al milímetro cada parámetro del sintetizador, hacer una minuciosa automatización… comparar tu tema con otro de las que escuchas normalmente en radios o clubs y darte cuenta que a tu canción le falta pegada y fuerza. Para muchos de los productores, esto es una enorme fuente de frustración, y con razón, ya que te hace sentir que no hay absolutamente nada que hacer para competir con el nivel de estas descomunales mezclas de los temas que suenan en las discotecas o festivales.


La solución que muchos productores principiantes suele pasar por exagerar el uso del limitador brickwall, para añadir más volumen a la mezcla. Esto es un gran error. Básicamente es comparable a usar un cuchillo de carnicero en donde debería utilizar un bisturí.


El razonamiento interno que a menudo pasa por el productor novato en esta situación es algo así como los técnicos de Mastering utilizan limitadores, y hacen canciones con un gran sonido, pegada y volumen, por lo que a mi me debería funcionar también. Por desgracia el resultado acaba siendo todo un conjunto de efectos no previstos y negativos, como sonidos confusos, perdida de dinámica, distorsión y bola de graves. En definitiva, es mejor dedicar algún tiempo para aprender un poco sobre el proceso de pasterización, que tomar la ruta fácil, subir los volúmenes a tope y terminar arruinando por completo la canción.


4. No dar importancia a la teoría musical

Cuando empiezas, muchas veces ves la teoría como algo aburrido y totalmente innecesario. Quizás puedas decir cuando algo está desafinado o fuera de tono (ley), pero la mayoría de nuevos productores tienen muy poco conocimiento de teoría musical, y esto en la práctica es un handicap.


Como nuevo productor a veces es difícil darse cuenta de la importancia de la teoría de la música cuando dentro de la producción hay tanto enfoque en el diseño sonoro (synth), mezcla, arreglo y tantas otras cosas técnicas. ¿Además de que es aburrido, ¿no? ¿Quién quiere conocer las escalas o los acordes? ¡Estamos viviendo en el siglo XXI!


Y sí, aunque la teoría musical no es 100% necesaria, en la práctica tener unos conocimientos, al menos de lo más básico, es algo que te va a ahorrar horas y horas de fracasos y perderte dentro de las ideas y posibilidades de un track.

Resumiendo: La teoría musical no es completamente necesaria, pero es algo sin duda muy útil para la producción de canciones, y si aprendes ciertas cosas tu flujo de trabajo como productor será mucho más satisfactorio.


5. Obsesionarse con el trabajo, no con el ARTE

Esto es una cosa sencilla de decir y recordar, sin embargo, es sorprendente la cantidad de productores que cometen este fallo: ¡Es fundamental recordar que un conjunto de habilidades de producción no es el objetivo final, el objetivo final es hace música!


Es fantástico tener una pista bien mezclada con un montón de sonidos perfectamente sintetizados, pero si es un tema aburrido, no hay ningún truco técnico, mezcla o mastering que puedan acabar consiguiendo que la canción sea interesante. Pensar en los principios básicos de la producción y diseño de sonido, como guías orientativas, no reglas inamovibles. Una vez que estás relativamente cómodo y comprende cada una de las características del programa para la creación de música (DAW) elegido, trate de hacer algo poco convencional o incluso técnicamente tonto, como utilice un limitador en una sola pista o introduzca una reverb pesada sobre un bassline o introduzca cualquier otro efecto exagerado en su sinte. Estos ajustes no podrían hacer que su pista sea mejor técnicamente, pero este tipo de experimentación hará que descubras cosas nuevas y que tu música consiga encontrar algo interesante que de verdad merezca la pena compartir con tus fans.


Ahora tienes información muy importante y tips para evitar cometer los errores que los productores musicales en sus inicios hacen.



 

2227287592

Carretera Federal Puebla Atlixco K.M. Jardines de San Carlos, Emiliano Zapata, 72840 Puebla, Pue., Mexico

  • Google Places
  • Facebook
  • Instagram
  • YouTube
  • Twitter
  • LinkedIn

©2019 por Educación Continua ITUE.